Se emplean:
a) Cuando dejamos el sentido de la frase en suspenso, sin terminar, con la finalidad de expresar matices de duda, temor, ironía.
Por ejemplo:
Quizás yo ... podría ...
b) Cuando se interrumpe lo que se está diciendo porque ya se sabe su continuación, sobre todo, en refranes, dichos populares, etc.
Por ejemplo:
Quien mal anda ... (mal termina)
No por mucho madrugar ... (amanece más temprano)
Perro que ladra ... (no muerde)
c) En enumeraciones: cuando no se finaliza la enumeración se puede cerrar con "puntos suspensivos" con el significado de "etc." (por ello, no se debe utilizar conjuntamente puntos suspensivos y etc. ya que sería una repetición).
Por ejemplo:
Me gustan mucho todos los deportes: el fútbol, el tenis, la natación ...
d) Cuando al reproducir un texto, se suprime algún fragmento innecesario. En tal caso, los puntos suspensivos se suelen incluir entre corchetes [...] o paréntesis (...).
Por ejemplo:
El Presidente explicó: "Este es un día importante para nuestro país, ( ... ). Debemos ser conscientes de los retos tan importantes a los que nos enfrentamos".
e) Narraciones, ideas, relatos, etc., que se dejan sin finalizar:
Regresando de Chiapas, conocí en el tren a un chico encantador. Estuvimos hablando largo rato y entre nosotros fue surgiendo un sentimiento de amistad ...
Detrás de los "puntos suspensivos" no se utiliza mayúscula, salvo que la frase haya finalizado.
Discutí con todo el mundo: con mi mujer, con mis hijos, con el portero .... Está claro que mi mal humor venía de mis problemas en la oficina. |